No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
De perdidas al río.
La mala costurera, larga la hebra.
Gato enratado no quiere pescado.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
El peor de los males es tratar con animales.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Al que le pique, que se rasque.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Un mal pequeño es un gran bien.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Hacer de toda hierba un fardo.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
El avariento nunca está contento.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Cuando se está hundiendo el barco salen todas las ratas.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Guagua que llora mama.
El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.
Hijo casado, vecino airado.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
Aunque tengo malas pierna, bien visito las tabernas.
Al endeble todos se le atreven.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
La ignorancia es peor que la corrupción.
La oprtunidad la pintan calva.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
El enemigo del padre no es amigo del hijo