Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Cual andamos, tal medramos.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
No muerdas la mano que te da de comer.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Es más entrador que una pulga.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Me cayó como patada en la guata.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
De ruin madera no harás buena mesa.
Agua que huela, no la bebas.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
El vicio, saca la casa de quicio.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
El que se escusa, se acusa.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Una mentira puede matar mil verdades.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Adulador; él es tu enemigo peor.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
A malos ratos, buenos tragos.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Todos los extremos son malos.
A mala leña un buen brazado.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Buen moro, o mierda u oro.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
A mala suerte, envidia fuerte.