No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
La mejor palabra es la que no se dice.
Al mal año, tarria de seda.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Tapados como el burro de la noria.
El que su nariz acorta, su cara afea.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Hay confianzas que dan asco.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Boca que no habla, Dios no la oye.
La sal no dice de sí misma que es salada.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Quien mal casa, tarde enviuda.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Botas y gabán encubren mucho mal.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Calva buena, luna llena.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
No hay mayor tontería que reñir.
Quien cerca halla, cerca calla.
Duro de cocer, duro de comer.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.