Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
Con agua pasada, no muele el molino.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
De tierra de alacranes, pocos panes.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Lo que es bueno para el bazo, no lo es para el espinazo.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Si quieres comida mala, come la liebre asada.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Buenas cartas a veces pierden.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
De airado a loco va muy poco.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
Belleza sin bondad es como un vino picado
El que da porque le den, engañado debe ser.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
El que no agradece, no merece.
Dar limosna no aligera la bolsa
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Llora tus penas y deja las ajenas.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Los sordos no oyen, pero componen.
Tanto peca lo mucho como lo poco.