La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Atajar al principio el mal procura, si llega a echar raíz, tarde se cura.
Caballo cosquilloso no lo compres, aunque sea hermoso.
No todo lo que pendula cae
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Ir a matar lobos no es para bobos.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
El vino comerlo, y no beberlo.
No hay pero que valga.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
Año hortelano, más paja que grano.
Espuela de plata, también hiere y mata.
Al asno no pidas lana.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Madrastra, madre áspera.
Comida hecha, amistad deshecha.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Quien da para recibir no da nada
Todavía aguas corren profundamente.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
No está bien el fuego junto a las estopas.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
El que bien te quiere no te engaña.
Patada de yegua no duele.
Llevar agua al mar.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Nadie busca ruido con su dinero.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.