A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Obras vea yo; palabras, no.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
No compra barato quien no ruega rato.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Quiero ver si como ronca duerme.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Volverse la albarda a la barriga.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Pobreza no es vileza.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Te están dando Atol con el dedo.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Del ocio nace el feo negocio.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Juan Segura vivió mucho años
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.