La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
A mucho hablar, mucho errar.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
El sarampión mata a lo traidor.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Ahora adulador, mañana traidor.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Bonitas palabras al más listo engañan.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Cabeza grande, poco seso y mucho aire.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Putas y frailes andan a pares.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
A barba muerta, poca vergüenza.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
La costumbre vence a la ley.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Berzas en enero, saben como carnero.
No hay que juzgar un libro por su tapa.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Siempre habla quien menos puede.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.