El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
El amor es ciego.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Comer en bodegón y joder en putería.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Ama al grado que quieras ser amado.
El amor todo lo iguala.
Septiembre frutero, alegre, festero.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Detenerse después de probar un poco algo.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Non hai mellor rede cá que pilla o peixe.
Mal vinagre o buen jerez, para mi todo es igual.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Adán comió la manzana y aún nos duelen los dientes.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Noche toledana. (Irse de farra).
Quien más tiene, más quiere.
Cada bota huele al vino que tiene.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Come para vivir y bebe para comer.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
La muerte y el amor, enamorados son.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.