No hay don sin din.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Paciencia, cachaza y mala intención.
El tiempo todo lo amansa.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Sueño sosegado no teme nublado.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
No hay mano que pueda para el tiempo
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
La menta, el amor aumenta.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Haz favores y tendrás enemigos.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Faena acabada, faena pagada.
A padre avaro, hijo pródigo.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
El dinero diario, es necesario.
La confianza mata al hombre.
Dama tocada, dama jugada.
Moza dominguera no quiere lunes.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Nadie debe vivir pobre por morir rico.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.