El enemigo del padre no es amigo del hijo
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Músico pagado, toca mal son.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
El amor es más agresivo que el odio
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Salir junto con pegado.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
No hay alegría sin aburrimiento
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
El amor no hace hervir la olla
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Los casados, casa quieren.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Se sincero y honesto siempre.
El amor todo lo vence.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
Conquista el amor solo aquel que huye
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
No hay luna como la de enero, ni amor como el primero.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Nadie está contento con su suerte.
Bastante colabora quien no entorpece.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Cuentas claras, amistades largas.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.