Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Toda flor quiere ser fruto.
El amor es como el agua que no se seca.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
El amor reina sin ley
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Ira no obra Justicia.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Quien te quiere, no te hiere.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Burro adornado, busca mercado.
Querer y no querer, no está en un ser.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
La amistad que nace del amor es mejor que el amor mismo
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
Nadie toma lo que no le dan.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Antes me muero que prestar dinero.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
El amor destierra la vergüenza.
Dar caramelo.
Amor, con amor se cura.
El amor vence todo.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
No se puede servir a dos señores.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Nunca con menores, entables amores.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.