Artero, artero, más non buen caballero.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Mala es la llaga que con vino no sana.
La primavera la sangre altera.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Echando a perder se aprende.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
La vida es así, y el día es hoy.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Agua vertida, no toda cogida.
Vale más rodear que mal andar.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Al que obra bien, bien le va.
Del monte sale, con que se arde.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
El verano es la madre de los pobres
La sangre del pobre el rico se la come.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Una buena mañana hace buena la jornada.
El que se convida, fácil es de hartar.
Muchos componedores descomponen la novia.
El mejor premio es merecerlo.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
A fuego y a boda va la aldea toda.