La medicina cura, la naturaleza sana.
Roma, acuerdos y locos doma.
Septiembre benigno, octubre florido.
Mata, que Dios perdona.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Sin virtud poco vale la salud.
Siempre es pobre el codicioso.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Lo bueno dura poco.
Dios castiga sin dar voces.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
El hablar es plata y el callar es oro.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Per natura non da, Salamantica non presta. Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
No es oro todo lo que reluce.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Palabra dada, palabra sagrada.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Dame gordura, darte he hermosura.
Querer y no querer, no está en un ser.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
No hay plazo que llegue, ni deuda que no se pague.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.