De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
A mala cama, buen sueño.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
El que paga la primera ronda, se ahorra la cuenta de la cena.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
El corazón nunca es engañador.
Lo que se da no se quita.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
Ira no obra Justicia.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Aquí, lo único que importa es el cash.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Un pie calzado y otro descalzo
A barbas honradas, honras colmadas.
Haz el mal y guárdate.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Una alegría esparce cien pesares.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.