El hombre pone y la mujer dispone.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Está como agua, para chocolate.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
El que demonios da, diablos recibe.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Cada cosa pía por su compañía.
Caro compró el que rogó.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Donde manda el amo se ata la burra.
Real ahorrado, real ganado.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Presto rico, presto pobre.
Dame dineros y no consejos.
Quien acomete vence.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Boda mojada, novia afortunada.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Mujer casada, casa quiere.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Pan con queso sabe a beso.
Salir junto con pegado.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Para colmo de males, tratar con animales.
El paraíso está en el regazo de una madre.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Fue sin querer...queriendo.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.