El dinero corrompe al hombre.
Bolsa llena, quita las penas.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Lo barato cuesta caro
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Donde las dejan, las cobran.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Músico pagado no toca bien.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Por pedir, nada se pierde.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Amar a todos, confiar en nadie.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Quien debe y paga, no debe nada.
El mal cobrador hace mal pagador.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Bien te quiero y mal te hiero.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Pobre atestado saca mendrugo.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Campo florido, campo perdido.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
El buen pagador no necesita prenda.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.