Dinero no falte, y trampa adelante.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Favores harás, y te arrepentirás.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
A escote nada es caro.
Nunca anochece donde se ama.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Más merece quien más ama.
Donde mores no enamores.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Trocar un real por otro no acrecienta dinero.
Buena cara dice buen alma.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
De la vista nace el amor.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
La amiga y la espada antes dada que prestada.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Los enamorados, no ven a los lados.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Quien da para recibir no da nada
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
La vida es grata, a quien bien la acata.
No hay tan buen compañero como el dinero.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Quien te adula, te traiciona.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.