Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Puta me veas y tú que lo seas.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Por una oreja entra y por otra sale.
A cada lechón le llega su noche buena.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
A chica cama, échate en medio.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Bodas en Mayo, males las llamo.
A cada cajón, su aldabón.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Males comunicados, son aliviados.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
Tres al saco y el saco en tierra.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
El uso es maestro de todo.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Dando dando, palomita volando.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Ante la duda, abstente.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Hazme la barba, hacerte el copete.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Cada día verás quien peque y pague.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
Las indirectas del padre Cobos.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Quien mal cae, mal yace.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.