Criado murmurador, es cuchillo del señor.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Tras de corneados ? Apaleados.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
A buen puerto vas por agua.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Lo escrito, escrito esta.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Lo de balde es caro.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Quien se excusa se acusa.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
Amor de dos, amor de Dios.
El que está a las duras, está a las maduras.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Redondear la arepa.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
A flores nuevas, afeite perdido.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Saber más que Merlín.
Loquillo y los Trogloditas.
El que no tranza no avanza.
Olla quebrada, olla comprada.
Abad y ballestero, mal para los moros.
De buen caldo, buenas sopas.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Lo barato es caro cuando no es necesario.
Orden y contraorden, desorden.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Racimo corto, vendimia larga.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Obra a destajo, no vale un ajo.