Ni agradecido ni pagao.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Copas son triunfos.
Hierba segada, buen sol espera.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Más vale aprovechar que tirar.
Arca abierta al ladrón espera.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Buenas razones cautivan los corazones.
Reyes y mujeres no agradecen.
De higos a brevas, larga las lleva.
A palabra necias, oídos sordos.
Con pan y vino, se anda el camino.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Lo bien hecho bien parece.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Nobleza obliga.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
No compra barato quien no ruega rato.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.