Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
También los secretarios echan borrones.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
El ama brava, es llave de su casa.
Hijos y hogar, son la única verdad.
La risa va por barrios.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
Iglesia, o mar, o casa real.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
La larga visita la alegría quita.
A quien espera, su bien llega.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
La verdad a medias es mentira verdadera.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
El buen cirujano. opera temprano.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Guardas bien y no sabes para quien.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Sacar los trapos al sol.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Casa ordenada, casa salvada.
A buena confesión, mala penitencia.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Buen abogado, mal cristiano.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Paso a paso se hace camino al andar.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
A pan ajeno, navaja propia.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.