El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Para colmo de males, tratar con animales.
Buen comedor, buen dormidor.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
A padre ahorrador, hijo gastador.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Honra sin provecho la digo pecho.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Alegrías secretas, candela muerta.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Bien te quiero y mal te hiero.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Buscarle la quinta pata al gato.
Boca con duelo, no dice bueno.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Un pie calzado y otro descalzo
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
A grandes males, grandes enfermos.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
A lo hecho, pecho.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
En bote pequeño la buena mermelada.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
La fama propia depende de la ajena.
A buen santo te encomiendas.
Quien debe y paga, no debe nada.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Enero mes torrendero.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.