Despedida de borrachos.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
De casa del abad, comer y llevar.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Amistad que murió, nunca renació.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Moda y fortuna presto se mudan.
Pan tierno, casa con empeño.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Te quiero Andrés, por el interés.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Taberna sin gente, poco vende.
Hombre osado, bien afortunado.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Reniego de plática que acaban en daca.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
A buenas horas, mangas verdes
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Real ahorrado, real ganado.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
A la virtud, menester hace espaldas.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.