Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Lo que es igual, no es trampa.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Tanto ganado, tanto gastado.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
La barriga llena da poca pena.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Palos con gusto no duelen.
No des consejo a quien no te lo pide.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Cada palo que aguante su vela.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
No me quieras dar gato por liebre.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Confía en lo que ves
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
En casa pobre, pocos cuentos.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Burlas suaves traen burlas graves.