Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Obra con amores y no con buenas razones.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Da la mano al tonto y te cogerá hasta el hombro.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Hechos son amores y no buenas razones.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Confesión obligada, no vale nada.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Un buen día vale por un mal mes
Amores reñidos, los más queridos.
No está muerto, quien pelea.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
A buen capellán, mejor sacristán.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Un año bueno da para siete malos.
Una vez que el convidado ha comido, ponlo pronto en el camino.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Júntate, que junto estabas.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Llevar adarga para viivir vida larga.
Lo que no nos une, nos mata.
Parecerse como un huevo a una castaña.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Quien sirve al común, sirve a ningún.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
La ambición mató al ratón.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.