A jugar y perder, pagar y callar.
Febrerillo, mes loquillo.
No da un tajo ni en defensa propia.
Darle a uno mala espina.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Perro ladrador, poco mordedor.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
El que guarda, halla.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Al músico viejo le queda el compás.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Más vale mendrugo que tarugo.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Hacer de su capa un sayo.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
La vida del puerco, corta y gorda.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Tiempo malgastado nunca recobrado.
De fuera vendrá quien de casa me echará.