Hermanos hay tanto por hacer!
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Boca abierta, dientes de oro.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Dádiva forzada no merece gracias.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
La cortesía exige reciprocidad.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Burla con daño, no cumple el año.
A chica boca, chica sopa.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Bolsa llena, quita las penas.
En el refugio del otro vive cada uno
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Son como uña y mugre.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Hombre anciano, juicio sano.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
La venganza es un plato para tomar frío.
Palabra de boca, piedra de honda.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
El amor hace iguales a los que no lo son.
Dame gordura, darte he hermosura.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.