El juego del puto, la primera carta es triunfo.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Sol puesto, obrero suelto.
Pesar compartido, pronto es ido.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Casarse bajo el palo de la escoba
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Más raro que perro verde
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Dan el ala para comerse la pechuga.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Hablando nos entendemos.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
El que da primero da dos veces.
A catarro gallego, tajada de vino.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Cólera de amantes resurgir del amor
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
El que nace capacho, muere serón.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
A la zorra, candilazo.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Gente de montaña, gente de maña.
Quien te altera te controla.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
A virgo perdido nunca falta marido.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada