Loquillo y los Trogloditas.
A todo marrano le llega su diciembre.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Juego y bebida, casa perdida.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
El malo mundo está y peor se pondrá.
En casa del herrero, martillo de palo.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
La confianza da asco
Fue sin querer...queriendo.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Despedida de borrachos.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
Están cortados por la misma tijera.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
Secreto de tres, secreto no es.
Una familia unida come del mismo plato.
A manos frías, corazón ardiente.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Palabras melosas, siempre engañosas.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Lo que es igual, no es trampa.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
El perro con rabia, de su amo traba.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.
Hoy por mí, mañana por ti.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Al leñador caza, y al cazador leña.