Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Panza llena, quita pena.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Jurar como carretero.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Marido rico y necio no tiene precio.
Un pie calzado y otro descalzo
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Buen lector, mal escribano.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Amor con casada, vida arriesgada.
Dulce y vino, borracho fino.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
El mal llama al mal.
A buen santo te encomiendas.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Quien anda mal, acaba mal.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Siempre hay un roto para un descosido.
Cuenta errada, sea enmendada.
Al tonto se le conoce pronto.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
A buena confesión, mala penitencia.
A gran pecado, gran misericordia.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.