Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
El enano ve gigantes por todas partes.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Quien desparte lleva la peor parte.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
A fullería, cordobesías.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Por San Martín, trompos al camino.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
La honestidad es un vestido de oro
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
Gran constipado, culo apretado.
Cumplidos entre soldados son excusados.
El tonto ni de Dios goza.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Tanto ganado, tanto gastado.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Refran viejo, nunca miente.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
A malos ratos, buenos tragos.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.