El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Un mal con un bien se apaga.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Saber es poder.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
El que se convida, fácil es de hartar.
Bien vivió quien bien se escondió.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Comprar al pobre, vender al rico.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
Apostar por necesidad, perder por obligación.