Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Cuanto más amigos más cuentas.
¿Fiado?. Mal recado.
Juego de manos es de villanos.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
El perro es el mejor amigo del hombre.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Del que jura, teme la impostura.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Buena fama, hurto encubre.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Al bobo, múdale el juego.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Al mal tiempo, buena cara.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Mano de santo cura como por encanto.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Ambicioso subido, pronto caído.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
A amante que no es osado, dale de lado.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Para vos me peo y para otro me afeito.