Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Ir de capa caída.
Quien bien ata, bien desata.
El diablo es puerco.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Tal para cual, la puta y el rufián.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Del falso bien viene el auténtico mal
Pueblos vecinos, mal avenidos.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Mas vale ser afilador que labrador.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Bonitas palabras al más listo engañan.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
No hay ladrón sin encubridor.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
El sabio calla, el tonto otorga.
Ignora al ignorante.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
El calibre de un hombre se mide por la cantidad de sus enemigos.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Febrero, rato malo y rato bueno.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
El ceremonial es el humo de la amistad
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
El loco, por la pena es cuerdo.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Socorro tardío, socorro baldío.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.