Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Quien mocos envía, babas espera.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
La mala costurera, larga la hebra.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Cuando se está hundiendo el barco salen todas las ratas.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Plata en mano, culo en tierra.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
Barájamela más despacio.
Burla pesada, en veras acaba.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Secreto a voces.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Mujer que se queja, marido que peca
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Quien más tiene, menos suelta.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Siempre se rompe la soga por lo más delgado.
La caza y los negocios quieren porfía.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Nunca con menores, entables amores.
Codicia mala, el saco rompe.
Cada loco con su tema.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
De mala vid, mal sarmiento.