Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Barco grande, ande o no ande.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Nunca falta un roto para un descosido.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
A diente cogen la liebre.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Va como honda que lleva el diablo.
Comer en bodegón y joder en putería.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Bailarines en cojos paran.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Ponerse la tapa en la cabeza
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Al mejor caballo se le van las patas.
Roer siempre el mismo hueso
Cuídate del amigo al que has ofendido
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Sé osado y serás afortunado.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
El ojo del amo engorda al caballo.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
A ama gruñona, criada rezongona.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Con bondad se adquiere autoridad.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
La avaricia rompe el saco.
Dama tocada, dama jugada.
Carne a carne, amor se hace.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
A un asno, bastale una albarda.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo