Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Maestro de atar escobas.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
A falta de reja, culo de oveja.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Carga la nao trasera si quieres que ande a la vela.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
El que tiene buba, ése la estruja.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Del cuero sale la correa.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
De cuero ajeno, correas largas.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
El perro con rabia, de su amo traba.
El dueño de la vaca es el dueño del ternero.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Orejas de burro.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Dar antes que amagar.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Cada dueño tiene su sueño.
Cada mozo lancee su toro.