La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Más vale maña que fuerza.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Ratón de campo, no lo caza el gato.
Si un árbol cae, plantas otro.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Zapatero a tus zapatos.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Al que obra bien, bien le va.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Al que le pique, que se rasque.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Saber es poder.
No vendas la piel del oso antes de haberlo muerto.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Jueves lardero, carne en el puchero.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Amor comprado, dale por vendido.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.