A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
La bondad, quien la tiene la da.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
A la que parió harto no la engaña un parto.
No hay tonto para su provecho.
Barco viejo, mal navega.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Nadie arrebañando engorda.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
¡A darle que es mole de olla!
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.
Bicho malo nunca muere.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Más vale loco que necio.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
No hay mal que por bien no venga.
Quien aprisa asa, quemado come.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Sé osado y serás afortunado.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Lo que dejes para después, para después se queda.