Por los reyes lo conocen los bueyes.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Ir a matar lobos no es para bobos.
Es puerco de la misma manada.
La miel no se inventó para la boca del burro.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Váyase lo ganado por lo perdido.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Arandino, borracho fino.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Del lobo un pelo.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
A cabo de rato, Andújar.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Se oye mal pero descansa el animal.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
A galgo mojado, liebre enjuta.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Maíz comprado no engorda.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Cada ollero alaba su puchero.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.