Agua al mediodía, agua para todo el día.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
Más se consigue lamiendo que mordiendo.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
A gran seca, gran mojada.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Siempre que llueve, escampa.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
A una bola no se le puede sacar punta.
Muerto al agua, borrasca segura.
Agua mansa, traidora y falsa.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Agua de llena, noche de angulas.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
Como la espada, así la vaina.
El agua en invierno duerme sola.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Despacito por las piedras
Más mato la gula que la espada.
Entre más gruesas las gotas, menos dura el chaparrón.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
A gran calva, gran pedrada.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Quien suele en plata nadar, se puede también ahogar.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
A golpe de mar, pecho sereno.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Ver pecar, convida a pecar.