Agua de mayo, no cala el sayo.
Gente pobre no necesita criados.
Amor de niña, agua en cestillla.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
No está siempre el agua clara, ni el palo para la cuchara.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Aire de Levante, agua delante.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
La casa quemada, acudir con el agua.
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
Las aguas quietas, corren profundas.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Aguas de Abril, vengan mil.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
El que calla, otorga.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Para el solano, agua en mano.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
Nadie toma lo que no le dan.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
El que ama, teme.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Está como aji titi.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Aquéllos que llegan antes al río encuentran el agua más limpia.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
A quien presta nada le resta.