Bodas y aguas, como son guiadas.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Al enemigo, ni agua.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Del viejo el consejo.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Cerco de luna, agua segura.
Quien no oye consejos no llega lejos.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
A tres azadonadas, sacar agua.
Cava, cava y encontrarás agua.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
El que pide lo justo, recibe migajas.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
El amor no quiere consejo.
Agua en cesto se acaba presto.
Ama de cura, puta segura.
Agua estancada, agua envenenada.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
El que presta, a pedir se atiene.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Llevar agua al mar.
A bien se llega quien bien se aconseja.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Agua de manantial, no hay otra igual.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
El que poco pide, poco merece.
A la primera azadonada, ¿queréis sacar agua?.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Dar el consejo y el vencejo.
Más claro, agua.
El agua ni envejece ni empobrece.
Agua corriente, no mata gente; agua estancá, la matará.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
De esta agua no beberé.
Nadie sabe lo que vale el agua hasta que falta.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.