Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Los dioses ayudan al que trabaja
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Víbora que chilla no pica.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
La envidia es una mala consejera.
A flores nuevas, afeite perdido.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Sueño sosegado no teme nublado.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Quien calla otorga
El blanco hielo de agua es mensajero
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Cuídate del amigo al que has ofendido
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Cada pez en su agua.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.
Paga para que te acrediten.
A quien espera, su bien llega.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.