Fraile convidado echa el paso largo.
Mujer que se queja, marido que peca
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Teta de noviciado.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Del viejo el consejo.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Hijo casado, vecino airado.
Amores añejos acaban con los pellejos.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
El que se casa, por todo pasa.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Marido, comprad vino; que no lino.
Muerto, ¿quieres misa?.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Moro viejo, mal cristiano.
Esposa prudente es don de Dios.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
A la vejez, dinero y mujer.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Boda mojada, novia afortunada.
A tal amo tal criado.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
A virgo perdido nunca falta marido.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Casarse bajo el palo de la escoba
Bien o mal, casado nos han.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
La mujer rogada y la olla reposada.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.