No hay don sin din.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
No tocar pito.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Gozo que no se comunica, se achica.
En el pedir no hay engaño.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Dios aflige a los que bien quiere.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Consejos vendo y para mí no tengo.
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Ver pecar, convida a pecar.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
El diablo nunca duerme.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Ignora al ignorante.
Dios tarda, pero no olvida.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.