Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Pagan justos por pecadores.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
El invierno no ha pasado hasta que Abril no ha pasado.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
No hay mano que pueda para el tiempo
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
A los tontos no les dura el dinero.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
Vencer no es vergonzoso
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
El avariento nunca está contento.
Quien no arrisca, no aprisca.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
Quien se duerme, no pesca peces.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Quien no madruga, no caza boruga.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
La rama que nace torcida, nunca se endereza.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
El llanto sobre el difunto.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
En casa llena el loco no se apena.
Antes me muero que prestar dinero.
Donde no hay mata, no hay patata.
El que no se consuela es por que no quiere.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Para todos hay un cementerio.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Recién muerto, hasta el peor, tiene del santo el olor.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Deja que el buey mee que descansa.
Nadie regala nada a humo de pajas.
No llenarás bien la panza, si antes no haces matanza.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.