No compra barato quien no ruega rato.
Codicia mala a Dios no engaña.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
La Infantería no llega, y la caballería no pasa.
Quien no se arriesga no conquista
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Quien mal casa, tarde enviuda.
El que adelante no mira, atrás se queda.
El cobarde vive, el valiente muere.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Una golondrina no hace verano.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Lo imposible, en vano se pide.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
No vendas la piel del oso antes de haberlo muerto.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
El que come solo, muere solo.
Ni agradecido ni pagao.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Hay quien las mata callando.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Justicia y no por mi casa.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Genio y figura hasta la sepultura.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.