A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
La ventura es paño que poco dura.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Cuando borrachos hay, madre falta.
Dios castiga sin piedra ni palo.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Bondad con hermosura, poco dura.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
El que mucho duerme poco aprende.
Mal reposa la vida dudosa.
A su tiempo maduran las brevas.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
La fe no tiene miedo.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Si el deudor no se muere, la deuda no se pierde.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Consejo tardío, consejo baldío.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Al buen amar, nunca le falta que dar.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Todo tiene un fin.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Lágrimas de viuda, poco duran.
A quien mucho tiene, más le viene.
Quien miente, pronto se arrepiente.
La práctica vale más que la gramática.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Todo en la vida tiene su medida.
No cantes victoria antes de tiempo.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
La fantasía es más veloz que el viento
A misa temprano nunca va el amo.
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
Hoy no se fía, mañana sí.
El que la sigue la consigue.