Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
Dios es más grande que el mundo.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
No hay bueno caro ni malo barato.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
Culo sentado, hace mal mandando.
Rama larga, pronto se troncha.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
Las medias no son buenas nada más que para las mujeres.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Mucha carne para tan poco Gato.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
El que mucho come, poco adelgaza.
Abril llovedero, llena el granero.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Con pequeña herida puedes perder la vida.
Baco, a muchos ha matado; Neptuno, a ninguno.
El sexo nos hace perder la cabeza
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
A bien obrar, bien pagar.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Mucho ojo, que la vista erro.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Maíz comprado no engorda.
Santo que mea, maldito sea.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Del agua mansa no fíes nada.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.